San Francisco, en California, es muchas cosas al mismo tiempo. Famosa por sus colinas, sus tranvías de cable, su puente rojo Golden Gate, la isla de Alcatraz (en su bahía), y por sus frescos aires de hospitalidad y tolerancia.
A estas señas de identidad se podría sumar otra muy pronto, ya que esta ciudad es la sede conceptual de una novedosa propuesta que plantea un sistema de rehabilitación ecológica, tomando como referencia el comportamiento del cuerpo humano. Hablamos del ‘Helios Santuario de Rehabilitación’, un proyecto encabezado por el arquitecto Darren Chan (Reino Unido), en colaboración con Emily Lau y Jonas Sin, que conforman Team CLS. El Helios persigue generar un impacto positivo en la sociedad de San Francisco, como también aportar una nueva tipología de arquitectura hospitalaria. Este abraza los conceptos de cuerpo, mente y espíritu, aplicándolos en su infraestructura y funcionalidad. Al hablar sobre su proyecto con Revista U, el arquitecto Darren Chan explicó que “fue concebido como un simple concepto, al explorar el potencial de la utilización de técnicas de creatividad e innovación y la integración de nuevas energías sostenibles en la arquitectura del futuro”. Sostuvo que seleccionó a San Francisco “por ser la segunda ciudad sustentable en EE.UU., y líder sostenible en la política energética en el cambio climático y la innovación urbana”, añadiendo que “las ciudades verdaderamente sustentables no sólo deben centrarse en la economía de los recursos, sino también en la salud de las personas”.
El Santuario de Rehabilitación se divide verticalmente en zonas centradas en la sanación: en la sección inferior (cuerpo), se encuentra la planta de desalinización de agua, el hospital, el área de tratamiento, el bar, el restaurante y las instalaciones deportivas. En la sección media (mente) están el departamento de consejería o sicología, de instalaciones recreativas y educativas. Mientras que, por último, la alta (espíritu), consta de áreas de meditación, piscina, spa e instalaciones religiosas. El rascacielos basa su estructura en el empleo de componentes aislados comprimidos que se encuentran dentro de una red tensada exterior compuesta de “capullos verdes” que se conectan por rampas y paneles Solyndra Solar, para capturar la luz solar directa y reflejarla a través de una superficie fotovoltáica de 360 grados. Estos paneles abren y cierran en función de las variaciones climáticas, permitiendo el ahorro energético.
En el Helios, los usuarios formarán comunidades de esperanza y convivirán en un ambiente pacífico y limpio donde, una vez rehabilitados, saldrán ‘rejuvenecidos’ y promoviendo una sociedad más sana.