|    Síguenos en:  
Síguenos en Facebook  Síguenos en Twitter  Síguenos en Google+  Síguenos en RSS
 
Ventana / Cultura Pop /
Compartir: Enviar a un amigo  Síguenos en Facebook  Síguenos en Twitter  

105 años ilustres: Los diez hitos de la animación

En verano se estrenan los mejores dibujos animados del cine. Y qué causalidad que cada agosto se conmemore el nacimiento de esa joya llamada animación cinematográfica. La proeza fue en agosto de 1908, con la puesta en escena de 'Fantasmagorie', del francés Émile Cohl, primer corto animado de la historia. Hoy celebramos los 105 años de esta hazaña presentando los 10 momentos emblemáticos de la animación en cine. Un banquete para hacer feliz al niño que llevamos dentro.
Actualizado 31 de julio, 2013
POR: Emilio Gómez FOTOS: Fuente externa
El arte de la animación es casi tan antiguo como el cinematográfico. Ambos parten del mismo principio: una imagen, seguida por otra ligeramente diferente, luego otra y otra con suficiente rapidez y fluidez que la secuencia simula movimiento en el ojo humano. Mientras el cine registra el mundo “real” en fotogramas, la animación nos ha llevado desde sus principios a mundos fantásticos, en muchos casos imposibles, hechos realidad en un universo de luz y color. En agosto el cine animado cumple 105 años, por lo que emprenderemos un viaje y atravesamos los diez momentos más importantes en su evolución.

1. PANTOMIMES LUMINEUSES (1892): El prototipo
La experimentación con imágenes móviles, tanto fotográficas como ilustradas, es casi tan antigua como la historia humana. Muchos dispositivos como el zoetropo demostraban la viabilidad de simular movimiento en el ojo humano. Charles-Émile Reynaud, un profesor de ciencia francés, desarrolló un sistema de proyección basado en el zoetropo y denominado el praxinoscopio, el cual permitía que una imagen móvil fuese proyectada sobre un fondo intercambiable. En 1892 su invento fue rebautizado Théâtre Optique y estrenó la colección de cortometrajes ilustrados Pantomimes Lumineuses, la primera proyección pública de imágenes en movimiento. La razón por la que los cortos de Reynaud—Pauvre Pierrot, Un bon bock y Le Clown et ses chiens—no son considerados animación pura es más un tecnicismo, ya que el avance de las imágenes no era automático y dependía de la mano de obra de un operador. Tres años después los hermanos Lumière dieron a conocer la cinematografía y los aportes de Reynaud al medio fueron ignorados. De todos modos, la semilla ya había sido sembrada.

Escena de Fantasmagorie, corto animado realizado en 1908 por Émile Cohl. (FOTO: Fuente externa.)

2. FANTASMAGORIE (1908): Donde todo comenzó
Después de Reynaud, pero mucho antes de Walt Disney y su Steamboat Willie, estuvo Émile Cohl. Este caricaturista se inspiró en los trabajos cinematográficos de J. Stuart Blackton desde 1900, donde una mano o un individuo completo interactúan con ilustraciones de limitado movimiento en papel mediante trucos de edición implementados primero por Georges Méliès. Cohl vio el potencial en la técnica de Blackton, pero decidió llevarla más allá, utilizando ilustraciones secuenciales hechas en papel y luego fotografiándolas con una cámara fija en película negativa, lo que convirtió las líneas negras en blancas e hizo que todo pareciese hecho en una pizarra—un posible homenaje a Blackton. Fantasmagorie, el cortometraje animado de dos minutos que Cohl estrenó en agosto de 1908, es rudimentario bajo nuestros estándares modernos, pero nadie en esa época jamás había visto una ilustración en líneas moverse y mutar como lo hace el bosquejo de payaso que estelariza ese extraño sueño surrealista digno de Dalí y Buñuel. El deseo prehistórico de expresar movimiento con imágenes en los muros de cuevas se había hecho realidad y Fantasmagorie fue sólo el comienzo.

3. GERTIE THE DINOSAUR (1914): El artista junto a su creación
El éxito de Cohl y Blackton llevó a otros a experimentar con los dibujos animados entre ellos el ilustrador Winsor McCay, conocido entonces por su tira cómica Little Nemo. McCay alegó ser el primer animador, pero es improbable que desconociese la obra de Blackton, ya que era el fundador del estudio que distribuía sus trabajos fílmicos. No obstante, McCay estableció prácticamente por sí solo todos los principios básicos de la animación tradicional hecha a mano, como el uso de papel fino para calcar los cuadros ya dibujados, de marcas de registro para eliminar la vibración visual y hasta el uso de celdas de acetato para poder integrar mejor los dibujos con fondos detallados. Sin embargo, el mundo recuerda mejor a Winsor por su obra Gertie the Dinosaur, donde combina la fluidez de Cohl con la interacción de Blackton en un segmento de Vaudeville estelarizado por el mismo McCay y su dinosaurio mascota hembra dentro de la pantalla de cine, la cual McCay podía ordenar, reprochar, alimentar y finalmente montar como un elefante. Esta integración entre seres humanos y dibujos animados sería perfeccionada en obras como la serie Out of the Inkwell, Anchors Aweigh, Fantasia, The Three Caballeros, Mary Poppins y Who Framed Roger Rabbit?.

4. OUT OF THE INKWELL (1919): Naturalismo imitado
Mientras laboraba como editor de arte para la revista Popular Science, un dibujante de nombre Max Fleischer desarrolló un sistema para simplificar la animación de personajes humanoides. Su invento, el rotoscopio, permitía proyectar celuloide en un cristal de dibujo con el fin de trazar en papel el movimiento natural de un ser humano cuadro por cuadro e ilustrarlo como una caricatura. Fleischer y su hermano Dave demostraron esta técnica con éxito con el payaso Koko y su serie Out of the Inkwell, estrenada en 1919. Luego Fleischer reutilizaría con éxito su proceso con los cortos animados de Betty Boop, Popeye el marino y su proyecto más famoso, los segmentos de Súperman que produjo para el estudio Paramount. Su invento y su estilo realista influyeron de forma directa en la carrera de artistas futuros como Walt Disney, Ralph Bashki (Wizards), Gerald Potterton (Heavy Metal), Don Bluth (The Secret of NIMH), Bruce Timm (Batman: The Animated Series), Jordan Mechner (el videojuego Prince of Persia) y Richard Linklater (Waking Life).

5. STEAMBOAT WILLIE (1928): Música para tus oídos
La presencia de Walt Disney en la evolución de la animación es tan inevitable como el bombardeo de las inagotables propiedades intelectuales bajo la sombrilla del vasto imperio multimedia que él inspiró, pero todo empezó con un ratón. En 1927 Disney y su colaborador Ubbe Iwerks disfrutaban del éxito de sus cortometrajes con el conejo Oswald, hasta que les fueron arrebatados los derechos de uso de su creación. Disney desarrolló un nuevo personaje, un ratón ilustrado basado en la mascota adoptada por Disney en su primer estudio en Kansas City. Iwerks y Disney desarrollaron dos cortos con Mickey sin mucha fanfarria hasta que un empresario les ofreció distribución de sus obras y un sistema de sincronización de sonido con película. El resultado, Steamboat Willie, fue uno de los primeros muñequitos sonoros así como un éxito mundial, lo que abrió el camino para todos los otros logros de Disney en su larga carrera.

6. KING KONG (1933): La criatura se mueve
Aunque los dibujos animados fueron hasta hace poco el estilo más común de animación, han existido diversos métodos basados en la misma de simular movimiento. El segundo más popular es el sistema “stop-motion”, donde un animador mueve ligeramente una figura moldeable, como una estatua de masilla o un títere con esqueleto interno, lo retrata y repite el proceso. Como se trata de objetos con volúmen a diferencia de caricaturas bidimensionales, esta técnica tenía la ventaja de que funcionaba mejor para crear criaturas fantásticas e integrarlas en el cine con actores de carne y hueso. Hubo muchos cortometrajes realizados con “stop-motion” pero el principio de su era dorada vino con el estreno de King Kong, película donde el experto en efectos visuales convenció al mundo de que existía un gorila gigantesco traído de una isla salvaje y se había soltado en plena ciudad de Nueva York. El trabajo de Willis—así como el de su sucesor, Ray Harryhausen (Jason and the Argonauts)-dejó su marca en todas las películas de fantasía y series de televisión infantiles de las siguientes seis décadas. El “stop-motion” ya no es tan prominente como antes, pero sigue vivo en la filmografía de cineastas como Tim Burton (Frankenweenie) y Henry Selick (ParaNorman).

7. SNOW WHITE AND THE SEVEN DWARVES (1937): De corto a largo
El ratón Mickey y sus amigos habían resultado fructíferos para Walt Disney. Para 1934 se propuso a crear un largometraje de dibujos animados, tomando como base el clásico cuento de hadas de los hermanos Grimm. Todos en Hollywood predecían el fracaso del proyecto, hasta los más cercanos a Disney, quien hipotecó su casa para completarlo. Su estreno cambió la opinión de todos los críticos, Disney ganó un Óscar honorífico y la película se llevó la estatuilla por Mejor Música Original. A sus 86 años, Snow White and the Seven Dwarves aún retiene su encanto y sigue siendo hermosa, cautivadora y en partes muy tenebrosa.

+PRIMICIAS DE AMÉRICA LATINA
 
Poco a poco cada país ha realizado su aporte en el mundo de la animación. Aquí mencionamos algunas de las más relevantes contribuciones hispanas al medio e incluimos los pininos que ya ha dado República Dominicana.

• El apóstol (1917)
Considerado el “verdadero” primer largometraje animado, este proyecto argentino de Quirino Cristiani estaba hecho al estilo South Park y satirizaba la presidencia de Hipólito Yrigoyen. Se considera perdido en el pasado ya que la última copia conocida fue destruida en un incendio.

• Vampiros en la Habana (1985)
Uno de las más reconocidas cintas de Cuba recibió mención honorífica en el IX Festival de Cine de Quito.

• 3 al rescate (2011)
República Dominicana no se queda atrás. Su primera película animada en 3D cuenta la historia de tres animales de finca que escapan juntos para no “formar parte” de la cena.

8. TETSUWAN ATOMU (1963): Desde el Oriente
Desde la década de los 1930, Estados Unidos era el mayor productor de animación en el mundo, pero otros países ya estaban experimentando con el medio. Japón ya había producido su primer largometraje animado en 1944, pero la animación en Japón empezó a ser tomada en serio luego de que sus personajes más populares del manga—sus paquitos—fueron llevados al cine y la televisión. Su primer éxito internacional fue Tetsuwan Atomu o Astro Boy de 1963, una serie basada en las historietas de Osamu Tezuka sobre un poderoso androide con el aspecto y la personalidad inocente de un niño. Los japoneses incorporaron los detalles de personajes animados como Betty Boop, la pequeña Lulu, el ratón Mickey y Bambi (los ojos expresivos, las cabezas desproporcionadas) en narrativas informadas por la mentalidad nacional luego de los bombardeos atómicos en Hiroshima y Nagasaki. Este estilo alternativo de animación que propagó Tetsuwan Atomu fue un éxito mundial, en especial en Europa y Sudamérica, y su influencia se siente aún hoy día en todo desde Pókémon hasta la filmografía de Hayao Miyazaki (Mononoke-hime).

9. BEAUTY AND THE BEAST (1991): El reconocimiento
Durante dieciocho años luego de la muerte de Walt Disney, la reputación de su estudio había decaído, hasta que sus animadores colaboraron en Who Framed Roger Rabbit?, una mezcla de animación con actores reales. Ese proyecto los motivó a elevar sus estándares a los de su época dorada. The Little Mermaid de 1989, la primera cinta estrenada bajo esa nueva filosofía, fue un éxito internacional que inauguró la era del “Renacimiento Disney”, el cual incluyó a Aladdin, The Lion King y Pocahontas. Aunque muchos recuerdan a The Lion King—honrada en 1995 con el Globo de Oro para la Mejor Película Musical o de Comedia—como la mejor de estas entregas, la más importante de todas fue Beauty and the Beast de 1991, si sólo por ser el único largometraje animado hasta la fecha en ser nominado a Mejor Película en los Premios Óscar. Además de las canciones y su uso de 3D en los fondos, el mayor legado de Beauty and the Beast—basada en el relato de Jeanne-Marie Le Prince de Beaumont—fue que empezó el debate de si la animación tiene la misma relevancia como el cine con actores e inspiró el establecimiento años después de una categoría especial en los Óscar para Mejor Película Animada.

10. TOY STORY (1995): El nuevo estilo
Previo a 1993, cuando los dinosaurios digitales de Jurassic Park opacaron a todas las criaturas “stop-motion” antes creadas, el movimiento de objetos vectoriales digitales habían sido utilizado esporádicamente en películas, dibujos animados tradicionales y cortos. Una empresa derivada de la casa de efectos Industrial Light & Magic se planteó hacer con la animación lo que Jurassic Park hizo con el cine. Bajo el liderazgo de John Lasseter y el apoyo económico de Steve Jobs, el estudio Pixar se dispuso a crear la primera película animada completamente generada por computadora y tomó como punto de partida Tin Toy, su corto ganador del Óscar. Toy Story, el relato de la vida de unos juguetes mientras su joven dueño no los vigila, utilizó el “aspecto plástico”—una desventaja del 3D en ese entonces—a su favor junto a una trama emotiva sobre la importancia de la amistad y de tener un propósito en la vida. La cinta catapultó a Pixar a la fama y estableció a la computadora como el medio predilecto de animación en el cine, tendencia que prevalece hoy día.

¿Estás de acuerdo con nuestra selección? ¿Olvidamos algunos de los mejores momentos en la historia de la animación? Haznolos saber en los comentarios o escríbenos a info@revistau.com.

Volver arriba Volver arriba
Compartir: Enviar a un amigo  Síguenos en Facebook  Síguenos en Twitter  
Comentarios Comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

 


Publicidad


Revista U © Asalvo Comunicación. Todos los derechos están reservados.
Diseño por The Black Jaus & Emilio Gómez. Plataforma por WordPress.

Aviso Legal | Política de privacidad | Publicidad